El desespero

Ser disforia
en los crisantemos perdidos
ser olvido
en las palabras violadas.

Ser un sentido aullando
gritos dolidos
sobre el crepúsculo llorando
era la lluvia penetrando el espejo
eran lagrimas
sobre la aurora muerta.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Surrealismo
Moribundo.

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La cotidianidad de olvidar

Hay un momento para las cosas
es cierto, hay un momento para todo
decir, he aprendido a dejarte pasar
porque era el momento justo para olvidarte.

Sin embargo, siento la disquinesia del tiempo
fluctuaciones irrelevantes que me confunden de sitio
quizás, no era el tiempo de nosotros
no era el tiempo de nadie en estos tiempos.

Pero ya fuiste historia en mis cuadernos
de mis poemas enfermos y tristes
pero ya era el momento de sonreír
sin que se nos vaya la vida en aquello.

Ya era hora, de besar las almohadas vacías
de buscar el sexo en los brazos ajenos
y quizás no era nuestro tiempo
pero era el momento justo para olvidarte.

Y fíjate tú, que la rima no se me acaba
no lo hará porque hayas decidido irte
quizás fue el momento justo
para que entendieras que sin ti
no dejaré de vivir.

Quizás soy el momento preciso
de quebrar la silueta de tu mal memoria
de unir los barcos de esos viajes interminables
de mal parir el hijo nunca creado.

Quizás, era el momento justo
para vomitar los alcoholes añejos
y las miradas furtivas
y si es cierto, no moriré por tu ausencia.

Quizás era el momento
para aprender del amor propio
de la soledad compañera
de conocer la dicha de ser yo mismo.

Quizás sea el momento de dejarte partir
de sepultar la piedra de tus ojos
de palpar lejos la disforia
y de ser yo mismo
sonrisa nueva.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Surrealismo
Moribundo

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Marginal Manifiesto

¡No serán los literatos ni los aficionados quienes con sus dogmas de fe sobre la literatura nos coarten la libertad de escribir, de ser sencillamente poesía, de respirar el cumulo ingobernable de nuestras palabras sobre la espina de los versos!
¡No serán ellos, los que estructuran pilares ponzoñosos sobre la indómita levedad del inconsciente, quienes nos dicten como debe volar el espíritu, con sus alas en el suicidio benevolente que significa ser, en los tiempos del individualismo impenetrable!

Decir, soy yo
escribiendo sobre la métrica imperfecta
escapar de los dedos eruditos
lo que la historia ha hecho libre.

Decir, por ejemplo,
soy yo, estoy aquí
y me presento inquebrantable
frente a la lluvia inmortal
ser luz en medio de la noche fría
ser yo en medio de la disforia lúgubre
ser parte del paraíso incontrolable.

Decir, en cambio
eh aquí mis lágrimas
de aquí son los murmullos malditos
desde la decadencia parisina
hasta el marginalismo sudamericano
desde Verlaine a Rimbaud
de Pizarnik a Bukowski.

Es la estela salvaje
anarquía de mis prosas
decir, soy un maldito
y la piedra vuela calma
sobre el viento susurrando
¿Qué le susurra? lo que quiera ella oír,
es libre y omnipresente.

Es libre y quisquillosa
amante de mil versos
alarido de todas sus sinfonías
es letra tras letra
caer cascada abajo
en hojas manchadas por los recuerdos.

Decir entonces
soy yo, nube evaporada del gemido
depresión entumecida
y las llagas del dolor
decir, soy estrella sobre la luna
inagotable estrofa afable
decir soy un poeta maldito
desde el útero hinchado
hasta el sepulcro enmudecido
decir simplemente
soy yo, hasta el verso muerto.

Prosa extraída por la hoja libre
Estilo: Malditismo
Moribundo.

sr.0

El individuo

Tiempos
alarido de lo moderno
miradas distantes
una disonancia de verdades ajenas
como funciona el mundo
desde los ojos perdidos.

No
no soy yo
no tengo miradas de modelaje
ni siluetas de Miguel Ángel
no tengo la escafandra en mi piel
solo tengo palabras sueltas
en un arte que ya nadie admira.

No
no tengo fotos sacadas por amigos
una tarde de sonrisas
la mayoría suelo sacarlas yo
invitando a una mueca de mentira
no tengo respiro en mis ojos
cansados de tanto mentirme
solo tengo miradas muertas
aunque todas han sido sinceras.

No
no suelo sonreír
y no por eso merezco la soledad
pero entiendo a la gente
que prefiere solo estar en las buenas
que amargarse por males ajenos
quizás les parezca muy corta la vida
para tener un poco de empatía.

No
no soy un galán de películas
los atractivos no son lo mio
los escribas se me han perdido
en un pasado que nunca fui
y no por eso merezco la soledad
escribas de noche
la metáfora se ha vuelto de piedra
todos la patean
nadie la entiende.

El mundo funcionaba
desde el individuo
todos siendo suyos
nadie siendo un momento el otro
soledad que se aproxima
en un presente
que nunca seré.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Surrealismo
Moribundo.

Vintage 1950s rotary telephone on desk. Black and white processing.

Noches de alcohol, sexo y olvido

Luz
la luz manchada de cerveza barata
quincena de por medio
vertida en cervezas de medio litro casi sin gas
vertida en la mesa muy añeja
y el asunto era no verte más.

Suena la lata vieja sobre la mesa
y cristales quebrados sobre la silla ensangrentada
nosotros, fuimos los malditos olvidados
y el dinero perdido
la sonrisa perdida
el sexo perdido
se me había perdido todo contigo
el amor seguía vivo, desaparecido
como miles de muertos rogando una victoria
pistolas imaginarias rodando por la sien
una bala por ti, para cada cerveza bebida.

Terminé agujereando hasta los versos
extrañando tus mentiras sobre que me querías
pero te extrañaba
sin pensar que ya estaba muerto.

Poema extraído por la hoja libre
Estilo: Minimalismo
Moribundo

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Paraíso Perdido

La nada de serlo todo
el luto de ser nada
la dicha de ser respiro
en unos labios desiertos.

Decir en silencio:
“de aquí, ya no vivo”
de aquí soy el cielo
que se cae como la lluvia nocturna.

En ese entonces
ya no somos los perdidos
solo un sonido de reloj
en una noche solitaria.

Tic tac…
Tic tac…

Y el cielo moribundo se nos va
se nos va, como preso de sus murmullos
pidiendo un abrazo que no llegará
pidiendo una palabra, que nos haga respirar.

¿Y cómo? Te repito
¿Cómo le decimos al mundo que la vida se nos va?
Partiendo por esas comas perpendiculares
ese punto silencioso.

Ese punto y coma
que me dice: “se nos va”
y se nos fue finalmente
en el crepúsculo, de sus penurias.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Malditismo
Moribundo.

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El Luto

Nada tenia el pensamiento
¿Pero a que tenia miedo?
Nada era el infinito
nada sin embargo, fue su todo
todo lo entregado
que se volvió la nada.

Nada tenia su lágrima terrible
la nada, de querer ser su todo.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Malditismo
Moribundo.

Las tinieblas de la vida