Portales a Leviathan

Aquel desdichado a quien trataba de correr sobre el escepticismo
afectaba sus sentidos el pensar sobre el destino
que le esperaba en el inmenso dolor de lo vivido
y sobre aquella ortiga de ángeles caídos.
Los Phasmos venían a buscarme, sus miradas absorbían la valentía más pura
esa valentía que yo ya había perdido, en el largo camino de la confusión
los demonios que rondaban alrededor del portal, son fieles acólitos del maestro
mientras que sus caricias, hacían envejecer mi piel
su toque envenenaba mi alma, y la volvían lujuria
y así las sombras rondaban alrededor de los pilares de piedra y esqueletos
lo divisaba de lejos y podía sentirlo, como un abrazo que llevaría mi muerte
que a fin de cuentas no podía cerrar los ojos
pues de abrazar la lejanía de mis sentidos
me llevaría a la esquizofrenia más demente
y aquellos que ahogados en los mares de fuego
podrían llevar mi cuerpo moribundo, mientras descansaba en el sueño eterno
del cual nunca despertaría, ni tampoco viviría para comprenderlo…
solo… sentía frente a los portales del infierno
sin volverlo a sentir a él, a quien temíamos en el fondo de nuestros corazones.

Poesía conceptual extraída del relato “Las 4 Lunas” del libro “Cuaderno de Poesía, Amaré”

Estilo: Materialismo Cósmico

Soñador.

Imagen

Anuncios

Lucih-jer

Volvía dentro de mis sueños malditos, algo me provocaba volver y no sabía que era, no quería abrir los ojos pues sabía que algo pasaría. Había olvidado a las anteriores criaturas aladas, Los Phasmos, habitantes del horror de lunas infernales.

A mis sueños entraban viajes astrales, rupturas del tiempo asesino que eliminaban uno por uno mis sentidos, y me sometían a dolores eternos, como si pagara por mis pecados humanos de una u otra manera. Ellos no podían ayudarme, era olvidado a cada paso que daba, mientras que en el despertar de mis pensamientos debilitaban libremente mis sentidos ahora destruidos. Pero debía abrir los ojos, pues extrañas sensaciones me obligaban a hacerlo, tenía miedo, el horror me hacía alucinar y romper la realidad. ¿Qué realidad podía tener el viajar por el tiempo entre lunas infernales?

La poca elocuencia del momento me hizo sentir algo raro en mis brazos, a lo que abrí los ojos de golpe, era extraño… No había nada más que parajes muertos y costeros desolados, sin ruido, sin seres que observar a mí alrededor, absolutamente nada. Sentí la necesidad de caminar, ni mis pisadas provocaban sonido a lo que me aterre en pensar que había perdido la totalidad de mis sentidos. Lo descarte de inmediato, podía mirar, hablar, pero nada tenía eco. Seguía buscando explicación en mis pisadas, las miradas se dirigían al cielo, era gris, muerto, sin estrellas ni nada que lo iluminara.

Tanta tranquilidad, tanta inhospitalidad provocaba en mí inseguridad, pues sabía que esta sensación vana e inocua podía ser reflejo de la locura maldita, de mi mente perversa, de haber perdido toda cordura sobre quien era y que sucedía. Pero entre cada pisada que daba una voz retocaba mi cerebro, así parecían ser gritos entre susurros indescriptibles y a cada paso que daba más fuerte se volvían estos susurros.
Del fondo, se divisaba una aureola roja carmesí, pensaba que debía dirigirme hacia allá sin dudarlo, así encontré ríos que alguna vez existieron y que ahora no eran más reflejos de la putrefacción de nuestro interior. Cerré mis ojos unos instantes para pensar en que sucedía. Visiones interiores inundaron mi visión remota, de gritos y un cadáver moribundo gritando frente mi rostro, pedía ayuda entre sonidos guturales rogando clemencia. Abrí al instante mis ojos y sobre mi yacía la sangre de aquel habitante desconocido… ¿Que habrán sido sus palabras de auxilio?

De repente las voces comenzaron a buscarme obligándome a cerrar los ojos, dice perfectamente el refrán, “la curiosidad mato al gato” y no era distinto en este caso, solo que no podía morir, tampoco correr contra mi destino, el desdichado, el maltrecho… ese era yo, un perfecto violador de deseos mundanos. Eran pocas las cosas que podía omitir en el transcurso de mi viaje de la perdición, los gritos de mujeres, niños y hombres entre sus carnes vivas demostraban lo bizarro del paisaje eterno, un humano tomó mi brazo rogando que lo ayudara pero los Morgothat – O como decía el – lo tomaban brutalmente de su torso y lo hundían con desesperación al fondo de la lava asesina. Su brazo muerto abrazaba el mío terminando perplejo mis sensaciones en aquel lugar demoníaco, llovía sangre por montones mientras los Phasmos devoraban niños y bebes que sacaban de los lagos fenicios.
Los otros cantaban como altares de la ópera más infernal que haya escuchado, a lo cual uno de ellos me tomó de los hombros con sus garras filosas y llevaron mi cuerpo con un dolor anestesiado hacia las alturas más efímeras de este inframundo. Logre divisar a lo lejos la misma aureola anterior pero de color gris, y pude notar un portal de donde salían espíritus como sombras humanas. Los Phasmos seguían con sus palabras que difusamente entendía:

“Lucih-jer, Lucih-jer
nifhag moghag Leviathan
Lucih-jer, Lucih-jer”

Me llevaban moribundo hacia un mar de lava que atravesaba la isla donde estaba el portal, fue entonces donde me soltaron escuchando crujir la tierra y estallar los géiser cercanos, se escucha así un grito gutural a lo largo de toda la Luna, casi al caer al mar vi salir un ser gigantesco desde el mar de lava, creo que mi diminuto cuerpo ni siquiera representaba una milésima de sus dientes astronómicos. Verlo provoco en mi tal terror que mi esfínter reventó en llantos y mi alma salió de mi cabeza como si hubiese perdido la vida, ni sus ojos pude ver pues en mí desmaye instantáneamente. Desperté de golpe donde debería haber existido aquel mar. Solo tierra, puro polvo, ni deseos, ni almas brotaban de los alrededores, había vuelto a aquel planeta vació, donde ni mi caída se escucharía en el caos azufroso.

Comprendía que el viaje era largo pero debía hacerlo y sin cerrar los ojos o me arriesgaba a entrar en aquel mundo infernal donde mi esencia humana de nada serviría para salvar mi mínima existencia. Este era un gran infierno y debía salir de aquí aunque perdiera la cordura en el intento del ocaso, si es que aún existía.

Relato conceptual extraída del relato “Las 4 Lunas” del libro “Cuaderno de Poesía, Amaré”

Estilo: Materialismo Cósmico

Soñador.

Imagen

Llegada a Lucih-Jer

Viajando en el tiempo abrazado entre llamas del infierno
los sentidos pierden valor, se venden al mejor postor
el beso de Judas se apropia del suicidio
como ángeles que llegaban a rescatar a un príncipe caído
el cielo de Phasmodan se alejaba de mis ojos
y podía divisar pestañeando, lagos inmensos de fuego
almas que perdidas en el sufrimiento
pedían clemencia en la nostalgia de los buenos momentos.
La luna no perdonaba, debían pagar como justos pecadores
y aquí me encontraba, entre parajes grises del olvido más eterno
donde el agua se volvía polvo, y solo era mero concepto astral
volvía entonces a cerrar los ojos, gritos inmaculados apocaban mi alma
no sabía cuál era el real, me dominaba la dicotomía.
¿La soledad eterna o la muerte en el dolor más desgarrador?
pues ahí me encontraba yo, cerrando los ojos
viendo como me llevaban al abismo, al infierno mismo
tomaban de mis brazos gritando perdón, mientras la piel se les caía a pedazos
me tiraban hacia los lagos de lava
mientras los Phasmos rodeaban mi cuerpo como si ya estuviese muerto
decidí entonces, abandonar mi suerte
mientras me hundía desgarrando mis deseos y alegrías
a la muerte que me abrazaba como madre a sus hijos
y me volvía parte de Lucih-Jer
como si quisiera amamantar mi eterno sufrimiento, solo como ella sabia
obligándome a pedir por siempre perdón, sin retorno.

Poesía conceptual extraída del relato “Las 4 Lunas” del libro “Cuaderno de Poesía, Amaré”

Estilo: Materialismo Cósmico

Soñador.

Imagen

Phasmodan

Entre parajes fucsias del recuerdo desdichado
de las pisadas dolorosas de ruidos extraños y cantares
de una ópera maltrecha, de voces de ultratumba
que parecían cantar la 5ta sinfonía de Beethoven
levantaba mi mirada confundida, entre luces violetas del horizonte
un destello parecía quemar mis pupilas, que seguían viendo lo invisible
criaturas aladas se asomaban a lo lejos, volaban lentas sus penurias
se acercaban a mi presencia, mis piernas no podían caminar
seguían sonando aquellas voces, sintiendo sangrar mis oídos
mientras que mis manos entumecidas se empuñaban soportando el dolor
las criaturas morbosas me acechaban impacientes, sobrevolando mi ser inconsecuente
eran gigantes, aun no reconocía su lenguaje ni menos su forma
pues eran grotescos, de mirada furtiva y de cuerpos de ortigas
de su boca trituradora salían unos versos casi imperceptibles
donde solo pocas palabras se entendían.
“Lucih-jer, Lucih-jer
Nifhag mogheg Phasmodan
Lucih-jer, Lucih-jer”
mientras sus esqueléticas alas merodeaban sobre mi cabeza
divise de lo lejos 2 planetas más, a no parecer lunas tal vez
estas criaturas se dirigían a una de ellas, eran millones
y entre que mis versos desaparecían en mi subconsciente
los recuerdos de mi dolor y de porqué habían llegado ahí
eran tan confusos como las palabras de aquellos seres
entendí vagamente que me encontraba en una luna infernal
de los cuales ni mis pesadillas más aterradoras me salvarían de acá.

Poesía conceptual extraída del relato “Las 4 Lunas” del libro “Cuaderno de Poesía, Amaré”

Estilo: Materialismo Cósmico

Soñador.

Imagen

Paredes del recuerdo

Son semanas de intranquilidad mental

pareciese un juego de torturas y maquinas sadomasoquistas

que buscan entrar en la mente y hacerla rodar entre descargas eléctricas.

En realidad son solo pensamientos, en realidad son recuerdos y maquinaria

que no tolera la indiscreción humana, el pasado oscuro y tenebroso del amar humano

Suelen atarte a una copa de vino, algo mas fuerte.. como una gota de cerveza

que no sueles tomar porque temes beber, porque la subjetividad añora malos pensamientos

te hace hacer y deshacer entre acciones que nunca hiciste porque el pensar te vuelve…un mal tipo…

Tráeme esa copa! – Decía – Tráemela pues no beberás conmigo de la misma copa!

y dejaras atrás momentos que yo también pensaba vivir contigo…inconsecuencias de la vida misma, planteamiento tras otro que sin duda me deja sin habla…

Que lo que digas sea mejor que el silencio mismo… o mejor calla y no pases por ignorante

frente aquella copa de vino… frente a tu mente y a tus deseos…

Recordaba entonces mi otro yo y era perseguido por herejía por lo sublime del deseo

de ese deseo tan fornicante… tan oculto… que partía en dos no solo el libido si no, algo mas… 

Nunca he recordado escribir por que me lean… es sin duda solo parte del recuerdo… de nuestro pasado… y de nuestro presente…

Fragmento personal extraído de pagina “Concilio Gótico”

Estilo: Terror Psicológico

Soñador.

Imagen

Prosa para el Destino

Hubo un tiempo en que podía soportar cualquier cosa
… cualquier cosa.
Siempre un paso en el tiempo, independientemente del ritmo
Podía caminar a mi tiempo, llevar mi propio ritmo
Lo que yo no podía hacer… era fingir.
Pero comencé a cavar, en busca de tesoros inalcanzables
Sólo para despertar dentro de una tumba prematura
Pero me detuve en ese momento y grité:

¡Vete solo, ya no te seguiré!
Y no me estoy dando por vencida
… solo te estoy dejando ir.
Eliminaré los viejos sueños que imaginé
El camino que esculpa de aquí en adelante
Serán los míos propios
El camino será mío…

Esta es la parte donde el disco se salta
Y el coro de la canción suena con voces enfermas
Una sílaba se repite,
Como si el destino me avisara sobre lo que no tomo en cuenta.
Y de pronto me doy cuenta
Que he malinterpretado el mapa
No me di cuenta que me dirigía a una derrota
… Pero a tiempo te grito:

¡Vete solo, ya no te seguiré!
Y no me estoy dando por vencida
… solo te estoy dejando ir.
Ya sufrí la mayor parte de todo este dolor
Traté de ser valientes en este descontento
Pero es tiempo dejarte ir
El camino que forjo de aquí en adelante
Será mío.

Y al amanecer,
El viento se calmó,
Todo el mundo dejó de moverse
Ahora tan silencioso…
Su corazón ahora latía
Nos miramos a los ojos
Por un momento o dos
Y el preguntó: ¿Por qué?
Y yo respondí: Necesito un camino que me lleve a casa

Fragmento extraído de la literatura libre

Estilo: Prosa

Andy Simons.

Imagen

Beso de Lujuria

Rastros quedaban dentro una gota de sudor, del manjar en que se convertia el alma tras caer en un pecado mortal

 

Las puertas del infierno eran ajenas a mi concepcion de los espacios metafisicos sobre los cuales el mundo pseudo-cristiano vive dia a dia

 

todo era plano, con rayados sobre la vida, la muerte y el deseo de subsistir en medio de estas

 

mientras, conosco a una joven que la vida misma ha sido compañera de momentos gratos y melancolias

 

donde el cigarro, un vino y los buenos momentos son escaso pan de cada dia

 

y es en esos momentos donde el alma se vuelve la tal dicha gemela sobre sublimes toques de amor, sexo y un poco de buena compañia

 

respira aquel humo, deja caer el vino sobre copa de estanteria 

 

entenderas lo cotidiano del placer, pero buscaras hacerlo unico

 

deseado y maravilloso, para comprender que no solo necesitas el cuerpo del otro

 

si no que el suspiro de su aliento marcado con chocolate, un cigarro de poca calaña y un vino cavernet

 

son el acompañamiento más erotico que la vida te puede proporcionar…

 

que cuando sientes su cabello, limpio y perfumado

 

su piel suave como la tela que recordamos cuando la tocamos por primera vez

 

es todo tan precioso, tan necesario… tan… lujurioso…

 

a eso llamamos lujuria… olvidamos el significado de sensualidad he intimidad

 

y lo cambiamos por palabras rebuscadas y cliche para cambiar el deseo por voyerismos

 

gustos bizarros y obsenidades mientras que todo aquel templo…

 

necesita de aquellas manos deseosas de aquel manjar las toquen…

 

es como ese beso tan escondido entre la boca, el cuello y el oido que te dice calladito… “Te deseo…”

 

es ese beso que baja entre el pecho, el abdomen y tu sexualidad escondida hacia el mundo…

 

y un suspiro provoque el orgasmo más ahogado entre tus palabras de instinto sexual

 

es ese beso… Beso de lujuria que en su magnificencia significa todo el esplendor de nuestros deseos hacia ti…

 

no es necesario ocultarlo… lo sabes… lo sientes… ¿que mas queda?…

 

Demostrarlo…

 

Fragmento personal extraído de pagina “Concilio Gotíco”

Estilo: Poesia Erotica

Soñador.

lujuria1