Oda Intermitente

Tengo miedo…
tengo odio…
pero tengo más miedo, del odio que pudiese tener
me desvelo en el terror de mis poesías
más nobles que cualquier sentimiento profano
no puedo si no aplaudirlas
de representar a este pobre desdichado
hablar por el sin más palabras que las de una estrofa.
Soy una oda intermitente
porque tengo miedo y también odio
pero temo más al odio que al miedo mismo
de temer sin odiar y sin saber defenderme
o perder el instinto de mis frases moribundas y nocturnas
putrefactas en la discordia de los otros
y sus cinismos humanos
como concepto del lobo enjaulado
o de la serpiente que muerde una manzana
y la envenena aun en mis pensamientos
aun como libro sagrado que no tiene final
pierdo los estribos y sin embargo
me manifiesto con miedo y odio
más miedo y odio
del que nunca soñé tener.
Soy una oda intermitente
porque aunque no termino ni comienzo
se que tengo principio y fin
y también miedo y odio
como gacela herida tratando de escapar
como caudillo de mis propios temores
como hermano de mis propias pesadillas.

Poema extraído de la hoja libre

Estilo: Corriente de la conciencia

Soñador.

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Flores de Estrella

Noches extrañas

tengo recuerdos obsoletos de noches extrañas

donde mi anhelo de sobrevivir a tu recuerdo se me hace infancia.

No espero más, ni el preciso momento de tenerte

solo creo robarte, aunque sea en mi mente…

cientos de veces perpetuarte, aunque mi respiro se acabe en tus besos.

No cobro sentimientos, ni caricias que aun no te he dado

pues soy egoísta con lo que tengo y a ti aun no te tengo en mis deseos

soy un destape de momentos efímeros, saltando hacia el abismo

de tus recuerdos más nobles, pero tan asesinos de mi nobleza

de aquella que no tengo y que llamo amor

amor que te llevas entre tus brazos distantes

y que recuerdo como piel de flecha verde

clavada en mi pupila roja, esperando a chocar junto a la tuya.

Soy un manifiesto cuando hablo de romances

y soy un esclavo cuando pienso en amarte

soy un baúl cuando pienso en que puedo darte

y soy un animal en el deseo de como mirarte.

Como el viento abrazo tu miedo

entro entre tu ropa y me aferro como novio a tu apego

tu aroma se impregna en mi esencia

y aunque yo, cabizbajo

no se como tenerte entre lo que tengo

pero se tocarte sin aun tocarte.

Soy la sinestesia de mis principios

cuando huelo tu mirada y olvido la memoria

soy la metáfora que embellece lo que ya esta bello

soy aun asi, el perdido entre tus besos

el que busca tu cuerpo y amarrarlo a mi eterna soledad

para que me acompañes sin tapujos

a descubrir el mundo ya resuelto

y a olvidar lo desconocido de lo que aun no conocemos

soy un fiel admirador de tus locuras

y aun así soy más cuerdo de lo que nunca te dije

“Vuélveme loco” te dije sonriendo

pero gritaba la necesidad de tenerlo entre rabia y asosiego

Sabes como tenerme

pues me miras como una flor perdida

bajo la luz de estrella que no tiene retorno

y que aunque muera, quedara perpetuo en un te quiero

y en mis caricias, que aun no te dejo.

Poema extraído de la hoja libre

Estilo: Corriente de la conciencia

Soñador.

flor

Triste Pensamiento

A veces me siento triste y cabizbajo…

en el amanecer de los atardeceres ocasos

donde mi voz se pierde triste y perpleja

en el principio de todo triste final

A veces trato de sentir…

el dulce manjar hospitalario

que me entregan tus manos de princesa

aunque jamás me hayan tocado

No soy más culpable que el cielo

por querer verte aunque sea un momento

y aunque la gente equivocada suele tener ese privilegio

sospecho que el destino conspirase en mi contra

¿Por qué habría de hacerlo? me pregunto con recelo

¿Por qué habría de privar del amor más entero a un hombre enamorado?

No lo se, ni tampoco comprendo

tales sensaciones recorren fugaces en mis pensamientos

como la luna gira eterna nuestras noches palpables

y aunque a veces soy un orgulloso

ni el susurro de tus ojos me deja ser más humano

de lo que ya soy contigo, perdido…

Soy un enamorado en tiempos del martirio de amar…

donde sin verte ni tocarte

se como hacerte el amor más que otros hombres

con lo que suerte han tenido de estar contigo

y yo, desdichado… solo tengo la fortuna de saber de ti

de tu noble existencia melodramática

Soy el poeta de mis días mortales

y también soy el verdugo de tu destino amante

Prefiero cortar, por ende…

tus lagrimas efímeras y sollozantes

que tus alas que volaron hacia mi

perdidas buscando el destino que había perdido

y ahora encontró.

Soy el juez de mis acciones

y tu el ladrón de mis suspiros taladrantes.

Dejo una huella en tu vestido

y marchas camino a ella sin perderte

déjame crucificar nuestros besos

y cargar la cruz de tu pasado…

Soy el poeta de mis días mortales…

y también el verdugo de tus días, de como amarte…

Texto extraído de la hoja libre

Estilo: Expresionismo

Soñador.

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