Iconoclasta (Ira n°4)

“Perpetúa esa sublime sensación de aquellos desagravios, de la inconsciente voluntad de olvidar y no perdonar, de ser un alma excita entre rabias y dolores, entre felicidades y recuerdos”

¡Maldita sea aquel recuerdo! Estupefacto de memorias perplejas y de dolores pequeños.
¿Que hago aquí preguntandote al olvido que significa aquel momento?
¡Solo escupitajos y maltrechos deseos de olvidar lo que fuiste y que fuimos!
¿Que fuimos?
¡El infierno entero y la gracias gloriosa de una divina comedia!
Recuerdas ese fino y elegante cuadro a rayas, ese molesto y condescendiente click en tu cara, que me impedía recordar lo bello sino lo malo de emociones alternas
¿Te acuerdas de lo bueno y de lo malo?
¡Recuerdas esa imagen destruida, ese mequetrefe que alguna vez fui yo y no él!
Esos poemas grabados en tu muralla, ese “yo” perpetuando mi consciencia en tu cara mientras duermas que no puede decirte “hola” ni tampoco un adiós.
¡Esa moribunda sensación de alegría frente a tus recuerdos ridículos y mis heridas mal escritas sobre tu frívola consciencia!
¿Estas aquí? ¡¿Dónde estás?!
¡Tomo aquella ira desgraciada y lo convierto en lo que fuese que naciese!
En palabras de mentira, en memorias casi borrosas, en una sonrisa casi olvidada
¿Estas aqui? ¡¿Dónde estás?!
Trato de esconderme de tu presencia marchita, de tu recuerdo dañino, pero me asomo para ver si existes…
¿Donde estas? Quizás, en mi conciencia?
Quizás en aquella mirada triste que se asoma como un memento, como un fallido deja vu que deja confuso mi pensamiento.
¡¿Dónde mierda estás?!
Quizás en algún disco memorable, en una poesía perdida, en un rió muerto que pierde su curso.
Donde… no lo se.
¿Estás?
No lo se…
Pregúntame… si yo estaré…
…no quiero
¡Pregúntalo!
¿Estarás?…
No lo se…

¿Estarás?…
Para borrar una imagen, una esencia… que no me deja dormir.

Poema extraido de noches oscuras.
Estilo: Corriente de la Conciencia
Soñador.

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