Frasco de estrellas

“Deja el esperanzador recuerdo de una mano como brisa a tu rostro
que las olas del mar no son eternas y el corazón sangrante no llora por siempre”

¿Recuerdas esa tarde inocente?
traías contigo un ramo de miradas inconscientes
un beso en la mejilla bien ocaso
un abrazo cálido en el que abrigaste mi corazón.

Ahora cierro los ojos y el mundo oscurece violentamente
la realidad me golpea como una pesadilla de las que llevo tiempo
los recuerdos se difuminan como el lápiz de tus dibujos
y ni tu rostro recuerdo, ni tus labios ni tu mueca sonriendo.

Los libros hablarían de ti si me recordaras otra vez
los poemas tocarían el cielo si el corazón brillara
y los besos que pierdan la inocencia se vuelvan un murmullo
las estrellas no giran de acuerdo a la manilla del reloj
y los deseos no vienen de una estrella fugaz y perdida.

Aun te recuerdo en tus palabras
en momentos tristes y los que no volvieron
despierto cada noche deseando no amanecer
pues mi alma no lee las profecías que desvela el corazón
el odio es un veneno que se toma si te quieres morir
y oscurece el alma, como cuando cierro los ojos

¿Recuerdas esa mañana nublada?
que queda de los oficios del espíritu
de aquellos que mantienen el alma viva
desearía que volvieras en un frasco de estrellas
para tener un poco de ti en este universo infinito
guardarte como luz en esas noches que temo dormir
y que pareciese que me muero y que me desvanezco
las estrellas no giran de acuerdo a la manilla del reloj
y los deseos no vienen de una estrella fugaz y perdida

¿Dónde encuentro el perdón si ya te fuiste?
en un vació olvidado por lo mundano
desespero en las lágrimas que no paran de caer
y los recuerdos se difuminan como el lápiz de tus dibujos

¿Recuerdas esa noche eterna?
miraba tu silueta como un niño mira las estrellas
y no dormía esperando no amaneciera
cuando en verdad deseaba que el tiempo parase
pero las estrellas no giran de acuerdo a la manilla del reloj
y los deseos no vienen de una estrella fugaz y perdida.

Me levantaba deseando morir
pues sabia la vida no es eterna
la oscuridad más tarde que nunca se desvela
y cuando amanezca deba partir
como la última vez que nos vimos.

No sabías que moriría en tu recuerdo
por eso deje memorias guardadas en tu piel
aquellas humanas ni buenas ni malas
más caricias que equivocaciones
para cuando me recuerdes
veas al cielo en mí, una estrella perdida que se desvaneció
y sepas que te miro moribundo deseando que vuelvas
o pedirle a los sueños que me lleven en el
y simplemente cerrar los ojos.

Desearía que volvieras en un frasco de estrellas
para tener un poco de ti en este universo infinito
guardarte como luz en esas noches que temo dormir
y que pareciese que me muero y que me desvanezco.

Poema extraído de los recuerdos tristes
Estilo: Expresionismo
Soñador.

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Titulo n°3

“La vida brinda de una campana al alma y ella suena cuando remece el amor y la templanza de un inseguro porvenir, pero toda campana deja de sonar cuando los bailes del destino nos quitan las ganas de amar, la campana entonces se apago.”

 Ayer por la madrugada supe de tristezas
de golpes que da la vida
y de sueños derrumbarse por los alaridos del destino
escribí entonces muy bajo y destruido
la herida abierta que tiene mi alma
mientras veo las hazañas de un amor perdido
que dice amar como quien busca el olvido
te escribí entonces pasos lúgubres que recorren mi pecho
como quien camina a oscuras los vidrios del pasado
y se clava el corazón marchito
a presto luces que apaga un beso
y fui creccendo de buscar el olvido
la verborrea de mi delirio convertido en poesía
esa última que fijo entre mis dedos
como las ultimas veces que recuerdo hicimos el amor
abandonaste la dicha de quien te quiso como nunca
para embarcarte en un futuro más difuso que comprendido
esperáis encontrar la felicidad fuera de mis latidos
de aquellos años que me trasnoche para darte mi cariño
era entonces un amor injusto
en tiempos del amor que ha mentido
procuraste decir que me amas
cuando te pierdes entre la multitud desconocida
y me pierdo en mi dolor más profundo
renuncié a mi destino prominente
por darte todo lo que tuve a mi alcance
lo cambiaste por afrecho desterrado
y marañas malditas con palabras piadosas
te perdiste entre la multitud desconocida
mientras me quede recordando la vida que creía plena
hoy te recuerdo con cierto recelo
más no pude cumplir tu deseo y anhelo
recordarte con amor lo que mi alma no puede
pues te fuiste llevándote a rastras
todo mi esfuerzo y mis sueños
procuraste decirme que hiciera mi vida
¡que borrego perdido busca su vida
sin un camino que lo dirija!
me perdí en el camino
de los recuerdos y pesadillas
de ese dolor agudo de tres años sin solución
ni un abrazo que me pidiera perdón
fue entonces que me perdí en los ocasos
de la miseria y lo desconocido
bebiendo cerveza fría
y amarrando a mi cuerpo la cruz adolorida
si bien sabrás me conoces
no quisiera que volvieras sin un perdón
quiero olvidar las noches sin sueño
y los recuerdos que hacen añicos mi esperanza
aun ahora trato de salir adelante
pero caigo en las pastillas y los porqué
me duele el alma lo que has hecho
y me duele el perdón que nunca existió
perdonaste a los amores pasados y muertos
que vuelven de la tumba de tu mente
y destruyeron lo que más te quiso
mientras me olvidas como un perro muerto
en la carretera solitaria
olvidas quien te inmortaliza en esta poesía
maldita y de los amores antiguos
y me escupes a la cara que cualquiera puede
¡Os espero que encuentres
a quien recuerde en epopeyas y cantatas nocturnas!
si es que valgo tan poco…
Por eso te escribo las ultimas palabras
y dejo al aire violento
que se esfumen todas mis penurias y rabias
que no existirá quien te recuerde en fragmentos
y que mi alma no encontrarás en esta vida
te escribo en las campanas que dejan de sonar
y en las noches de angustia
que ya no quiero recordar.

Por eso, te escribo
antes que se apaguen las campanas de mi alma.

Fragmento extraído de las noches perdidas
Estilo: Expresionismo
Soñador.

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Epopeya a distancia

“Nos permitiremos amar mientras el alma resista y nos permitiremos sufrir mientras la vida no se escape de las manos”

Cuando es que la vida era como un cuento de hadas
esos nostálgicos versos que nos leían de pequeños
y era que de siempre nos criaron como príncipes y princesas
asumiendo que ciertos valores como la lealtad o el respeto
existirían cuando buscáramos al otro en este largo viaje
la vida era más cruda de lo que parecía
salimos a la calle y las casas no eran castillos
ni los caballos en arrieros grandes caballeros en noble corsel
ni los valores alguna vez valiosos significaban algo en esta mentira
ni que tu tan lejos ni yo tan cerca me creyera un príncipe azul
ni creyera como siempre me hicieron ver que debía salvarte
como dura era la vida que alguna vez te abrazo
contaban los cuentos que los príncipes azules existían
y que mientras veíamos por la televisión las guerras y toda manifestación
nada parecía a lo que nos relataban en los libros del colegio
y que mientras a ti te excluían por ser morena y tranquila
a mi me alejaban por ser callado y buen niño.
Y mientras tu vivías tu vida yo vivía la mía a medio día de distancia
pasaron los años y los cuentos eran cada vez más etéreos
ya la droga no te llevaba al país de Alicia
ni la prostitución del centro de la ciudad parecían carrozas alegóricas
ya los viejos cansados e inmutados no te veían como una niña
y ya no te leían cuentos sino solo regaños día a día
mientras yo intentaba sobrellevar las burlas y los desprecios
odiaba como un niño a lo injusta de la vida
y era que los cuentos eran disfraces y los valores mentiras que nos decían
y era que el amor que alguna vez viviste con quien te humillo en tu cumpleaños
solo eran mentiras y disfraces
era que el respeto y la lealtad eran simples palabras de una retorica simple
y aunque querías arrancar de la realidad no podías aunque quisieras
y yo me daba cuenta que no sirve de nada ser un príncipe azul
en un tiempo de burdos patanes
donde la gente nos mentía y el sueño nos apagaba la vida.
Pensaste que el amor era un mero intercambio de sexo
mientras yo pensaba que el sexo era un mero intercambio de mentiras
pero te fuiste contentando y fuiste siendo niña
y disfrutaste de los libros y la bella durmiente ya no era tan bella
mientras paseaba en el látigo de un hombre que la utilizaba y no la amaba
el era un príncipe azul, de azul apagado que nos mintieron los cuentos
y que la literatura erótica nos hizo creer que era sano
la humillación y el desprecio de quien dice amarnos
y me presentaste el cuento como quien relata su pasado
mientras la vida venia y me confundía
pensábamos que así era el amor, algo dolido y suficiente
como una hoja cortándote los dedos
y era que los sueños de niño no eran la realidad de grandes
o como yo me imaginaba la vida y tu el amor.
Sacaste en ese instante una abofeteada de destiempos
y yo me revolcaba como un estúpido creyendo que me querías
solo era el principio del fin de los amores modernos
solo era el fin de los principios modestos
y mientras sentía dolor en el corazón
disfrutaba del sexo de un amor falso
cuando sabia que no lo habías disfrutado
no como con tus amores pasados
y mientras el lápiz hacia tic
se me caían las esperanzas junto al lápiz
y ya la poesía no era verdadera, sino mera mentira.
y la vida se nos acaba en el aplauso de las mascarillas.

Enciende un cigarro y mira a tu alrededor.
¿Que te hace falta?
mira de nuevo, mira bien
no me odies ni escupas al cielo
¿Que os falta?

¿Que os falta para vivir?

Prosa extraída de las noches letardadas
Estilo: Corriente de la Conciencia.
Soñador.

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Perro viejo

“Deja que os recuerde la triste disfonía, esa mentira tras mentira
ese murmullo de consejos, esa dulce pastilla, ese agujero perdido.”

Bebamos un poco de ese Jack Daniels
un tequila y poco de mentiras
deja que llore la triste mentira
de consejos burdos y abrazos fingidos
ven y trae una buena mujer
una con sida que piense que la recuerde
una mentira y otras pastillas
un clonazepam y un poco de heroína
deja que piense que le escucho
deja que piense que recuerdo sus mentiras
es que acaso piensa que lo oigo en mi mundo
retorcido y lleno de malditas herejías.
Ven, tomemos otro vaso
pero dejadme tomar aquel frasco de pastillas
no intentes consolarme
no intentes consolarlo
quizás me quiera morir en la barra
con toda esa mierda que difamas
aprovecha y sal a la calle
a recitar más memorias sin sentidos
a creerte evangélico y rescatar suicidas
pero no intentes consolarme
no intentes comprenderme
ven y mira las noticias
entre sonrisas y falsos retratos
entre amores de medianoche
entre fabulas desconocidas
entre cervezas bien frías
y un perro que ladra a la mala vida
tráeme otro frasco fresco de clonazepam
y piensa que me conoces de toda la vida
piensa que puedes salvarme
que cuando llegue a la casa jalo del gatillo
entre la nuca o la sien esta bien
entre cruzado con la mandíbula quizás me esperes
quizás te espere
quizás no te espere.
deja que guardo balas de indiferencia
en mi cajón de los recuerdos
tengo una rápida de guerra
de esas que atraviesan mi pasado a la agonía
deja que la cargo a mi vieja Magnum
y juguemos a la ruleta rusa
deja que piense en el destino
mientras gira la mancuerna en el desorden de la pieza
deja que lea a Bukowski y quizás me entienda
o quizás tire unas cañerías al alcohol de bajo precio
deja que lea un poco antes de jalarme la vida
quizás te espere
quizás no te espere.

Fragmento extraído de la noche triste
Estilo: Expresionismo
Soñador.

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