Trébucher dans mes précipices

“Toma mi mano en este precipicio profundo
no te dejaré caer, no conmigo”

Caminemos a contraluz de mis esperanzas
nublada mi conciencia y mis sueños
trae un poco de arena en mis dolores perplejos
y cavemos la ancha tumba de mis pesadillas.
Me preguntaste donde vamos
en la discordia más amada y distante
te dije: “no te dejaré caigas conmigo”
en un destino ya escrito
mi vida es tuya
en esas cadenas ya prometidas
encontramos entre piedras podridas
una flor escondida en lo profundo de mi corazón
me soltaste la mano cortada de mi sangre seca
rasgue mi ropa inservible
y tapé tus heridas como fuesen las mías
caminamos hacia el horizonte infinito
ya sueltos en una distancia terrible
sabía en los besos como dolía el alma
se caían de mis manos las falsas dicotomías
y manché tu pecho de lagrimas sucias
pintaba mis ojos de rojo pasado
en el ocaso de las lunas que ya llegaban
me perdí en las serenas traiciones
mientras el camino ya terminaba
tropezaba en mis precipicios mortales
jurando que el dolor acabaría
te dije: “no te dejaré caer conmigo”
y te solté en el filo de mis aventuranzas
diste una vuelta y calmaste la agonía
escapando hacia destino nuevo
me perdí en las serenas traiciones
de un futuro nunca escrito
pero siempre perdido.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Expresionismo.
Moribundo

modificada

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Amapola

“Bebe una copa conmigo, algo sencillo, deja que suspire los últimos minutos
sin que el aire se vaya a mi mente, recordándote en el final de mis memorias.”

Recuerdas esa tarde de Enero
tomaste mi mano caminando en pastos febriles
movías el pelo brillando en nubes y sombras.
Que fuera la noche de Abril en tu cama
rogando perplejas estrellas en tus versos atolondrados
tomaba el canelo entre mis brazos
pensando en un sueño eterno entre mis besos
quería dormir sin saber donde despertar
me brinde ese color blanco
de abrazos café y muletas azules
la bebí con un poco de agua sucia
y esperé que me durmiera la esperanza
de no sufrir nunca más en la vida.
Me despertó la somnolencia inmutable
de una cama vacía de hospital
ya no estabas y solo marcaba tu numero
entre muchos que bloqueaste para que no molestara
me había vuelto una mosca
en una despreciable y poco elegante discordancia
y me brinde de otro color blanco
de estrofas tristes y sin motivos
escribiendo una paradoja
entre el amor y las pastillas
me tome veinte para dormir
y desperté en una tumba entre murmullos de mentira
entre coros gregorianos y Aves María
no te vi entre la multitud
cerré la boca entre lagrimas muertas
y jale del gatillo en una mordida certera
comencé a sentir el liquido entre mis venas
me dormí contento esperando vinieras
sabiendo ya no existía en tus recuerdos
pero yo dejaría de sufrir.

Ave María Purísima
sin pecado concedido.

Fragmento extraído de las noches tristes
Estilo: Poesía Maldita.
Moribundo.

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Carta muerta

“Caminé bajo la luna en una playa recordándola
y que la esperé bajo la arena, queriendo no me olvidara
ahora va sobre los pies de otro
que no la quiso, ni en las memorias de mis escritos.”

Debajo de fúnebres maderas
cristales y lagrimas
de mi madre enferma
por la tristeza que le aquejará
de las penurias que mi alma viva
entierra en una bella angustia
que diga que no la recordaba
y que mi vida nunca di a sus besos
que los velorios en carrozas podridas
navegaban en los mares de sus sueños
que me olvidé de mi felicidad
por estar con ella.
Dile a la madre tierra
que de amores yo se mejor que ella
y de las raíces
brotaban mis gritos ahogados
dile a la virgen que me comprenda
que los pies que alguna vez quise
hoy caminan al corazón de otro
deja que camine hacia el abismo
que regalo mi vida a quien yo amo
por quien no me quiso y me dejo en el pasado
deja que la recuerde solo un instante
cuando cierre los ojos
las pupilas de mi espíritu descanso.
Que diga que no la recordaba
y que mi vida nunca di a sus besos
cuando de mis llagas brotaban
dolores y tristezas
dile a mi padre que viejo bien aprendido
que la vida no es como me la dijo
y que de amores siempre envidie su gallardía
en aquella arena de recuerdos en el tiempo
dile a quien me olvida
que los amores entierran muertos
y que de la vida espere verlo
que no me escriba ni me recuerde
que me he perdido en el camino
que ya no espero nada de ella
aunque le rogué que volviera
camina en los pies de otro
que no la quiso ni la quiere
ni en los versos de mis escritos
que la inmortalice bajo las estrellas del mar.
Las amapolas crecen bajo la luna
y aunque siempre la quise
cargo a mi niño muerto en el pecho
dile que la esperaré con él
cuando me recuerde en el mar.

Carta olvidada en los escritos.
Estilo: Poesía maldita.
Moribundo.

playa