Shebut Nagh

“…y de los ctonianos, criaturas antiguas y deformes fueron enterrados con los siglos en los abismos de la humanidad, pero el ser humano en su afán de violar la Tierra se encontró con algo desconocido, entre terremotos se movía por las entrañas rocosas pues ya la arena le parecía terreno ajeno en los inmensos avances de una raza irrespetuosa de su entorno, una cosa indescriptible que gemía como tormentas en las montañas, pero que su eco resonaba hasta los cielos interminables, habían despertado lo que no podrían controlar.”

Fragmento de Los Mitos de las Cuatro Lunas
“El despertar de Shebut Nagh”

Criatura enferma entre años de soledad
una raza diezmada y condenada al sueño infinito
entre los siglos el desarrollo ciego de la humanidad
hacían sangrar las piedras en abrazos de guerras eternas
los hongos gigantes que desaparecían las nubes
chocaban con las fisuras rocosas de la Tierra herida
mutilada los antiguos ahogados
y aquellas razas condenadas al exilio cósmico
despertaron dueñas de un antiguo reinado
entre ellos, los señores de la arena
hoy concreto hecho de piedra
adornaba las ciudades que alguna vez fueron sus alimentos
sacrificios ya no existían
y los besos de agonía
entre vírgenes crucificadas en cultos malditos
hoy eran violados por la ciencia humana
quienes eran dueños de todo
de lo invisible y lo pensante
creían aquellos soberbios
que la Tierra les pertenecía
y olvidaron los mitos de brujas perseguidas
y charlas de cantina
en pueblos olvidados por la mano de Dios
donde la Iglesia sembraba los infiernos.
Hoy los antiguos reclaman lo que les correspondía
donde la inmundicia y la radiación
los había hecho fuertes, invencibles.
Era entonces los ctonianos una raza extinta
aquellos amos de las dunas de Seth y Ra
despertando entre bombas y niños muertos
el dolor les atraía una inconmensurable venganza
de aquella raza que los habían exiliado
cosas abominables que entre toda locura
no quisiéramos ni en pesadillas escritas
la Tierra temblaría enferma
en el vomito de quienes abusaban de ella
entre quien era hermano de Shudde M’ell
Dios del desierto y de los antiguos moradores
hoy aniquilador de subsuelo
vendrían a castigar a quienes maltrataron su hogar
los destructores de mundos.

Poema extraído de “Los Mitos de las Cuatro Lunas”
Estilo: Materialismo Cósmico
Moribundo.

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