Aguacero

Llovían las tardes compartidas
en frascos de heno y versos profundos
un beso quieto y un alarido
de bosques profesos y ramas viejas.

Quité de los caminos
un lago de dudas marcando la luna
un roce nada bueno
abrazaba mis temores.

Y que tanto el destino traía paraguas
que le llovía sobre mojado
había roto las palabras
que cubrían los silencios siempre nuestros.

Déjalo que llueva
no llueve nunca sobre mis lagrimas
me hundía sin saber donde pisar
andando descalzo mar adentro.

Los arboles que antes frondosos me alzaban
hoy me cortaban tratando de buscar un respiro
solo y sin prosas que tartamudear
mientras el agua caía boca arriba.

Me miraban de lado a lado
como si el viento me traicionara
un murmullo bien enfermo
y un gemido sonando a guitarra.

Un pájaro me suspiraba los quejidos
note miles de las copas y alamedas
me parecía un rumbo siempre fijo
mientras te vi a lo lejos alejándote sin respiro.

Me estaba enfermando y lo sabia
quitaba la ropa húmeda de mis pliegues cansados
condenándome al destierro de buscarte a contraluz
y rezaba un padre nuestro con una cruz de madera endeble.

Quizás no era nada
sino una simple esquela de tumbas profanadas
que profano el alma entre bosquejos blanco y negro
entre tus pies que los siento bajo tierra.

Quería sentarme
estaba viejo y desgastado
como la estrella apagada
que te regale una noche
la mataste ya en su lecho
y la olvidaste, un siempre nuestro.

Poema extraído de las noches solitarias
Estilo: Corriente de la conciencia
Moribundo.

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Ceguera Rapsodia

“Ven y trae un recuerdo oscuro, uno lúgubre y poético, una pesadilla y un sueño, un anhelo y tu falsedad, un te doy y tu me das, un yo creo que fue y te fuiste, un abrazo cubierto de flores y un cuchillo apuntando al inconsciente”.

Tirad los abrazos como mentiras creíbles
escupir la verborrea venenosa de promesas rotas
atrévete a mentirte en una sonata de pistolas
de una pesadilla sin destino
trae tu pomposa y distante alegría
y guárdala en una caja musical
que suenen tus mentiras y las promesas rotas
que caiga la caja en una silla de cristal
que se rompa en los tumultos vacíos
y que se reviente la discordia
de recuerdos disonantes
tomemos los disparates de una bala en la sien
y dispersa mis multitudes en tu letardada belleza
escoge esa sonrisa falsa y esa felicidad sin alma
trae ese trasero a esta humilde silla
y cuéntame que se siente dejar ciego el amor
mira a tu alrededor como vuelven tus bazofias
y se personifican en corruptos y anillos vendidos
tráeme un tabaco
tu la de hermosos senos
y enciende mi cigarro con el hálito de tus mentiras
criatura de esbelta figura
date una vuelta desnuda por mi ceguera rimbombante
y siéntate en el filo de palabras bonitas
desaparezco de tu vida como si mi alma muriera
pero… ¿de que sirve tanto tiempo perdido?
bebe en este cristal roto
los deseos que tuve de la vida
te sigo escribiendo aun si ya no estas
mientras buscas tapar el sol con un dedo
no veras palabras más bellas de quien grita por amor
y fue traicionado por la inclemencia del yo
no veras felicidad en este cuerpo
desechado por los pies caminando sobre mi vida
aun tengo lo que guardo de ti
esperando vengas por ellos
y me expliques porque te fuiste
sin siquiera despedirte de mi alma perdida
ahora busco entre los basureros
quien me devuelva la sonrisa
sigo llorando sobre algo que no volverá
y que me espera en un futuro aun más doloroso
los hijos que vendrán serán sobre mis lagrimas derramadas
de quien murió esperando una vida
y sigo buscando entre los basureros
quien me devuelva la alegría
que perdí en el ocaso de mis cristales

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Poesía Maldita
Soñador.

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Epopeya a distancia

“Nos permitiremos amar mientras el alma resista y nos permitiremos sufrir mientras la vida no se escape de las manos”

Cuando es que la vida era como un cuento de hadas
esos nostálgicos versos que nos leían de pequeños
y era que de siempre nos criaron como príncipes y princesas
asumiendo que ciertos valores como la lealtad o el respeto
existirían cuando buscáramos al otro en este largo viaje
la vida era más cruda de lo que parecía
salimos a la calle y las casas no eran castillos
ni los caballos en arrieros grandes caballeros en noble corsel
ni los valores alguna vez valiosos significaban algo en esta mentira
ni que tu tan lejos ni yo tan cerca me creyera un príncipe azul
ni creyera como siempre me hicieron ver que debía salvarte
como dura era la vida que alguna vez te abrazo
contaban los cuentos que los príncipes azules existían
y que mientras veíamos por la televisión las guerras y toda manifestación
nada parecía a lo que nos relataban en los libros del colegio
y que mientras a ti te excluían por ser morena y tranquila
a mi me alejaban por ser callado y buen niño.
Y mientras tu vivías tu vida yo vivía la mía a medio día de distancia
pasaron los años y los cuentos eran cada vez más etéreos
ya la droga no te llevaba al país de Alicia
ni la prostitución del centro de la ciudad parecían carrozas alegóricas
ya los viejos cansados e inmutados no te veían como una niña
y ya no te leían cuentos sino solo regaños día a día
mientras yo intentaba sobrellevar las burlas y los desprecios
odiaba como un niño a lo injusta de la vida
y era que los cuentos eran disfraces y los valores mentiras que nos decían
y era que el amor que alguna vez viviste con quien te humillo en tu cumpleaños
solo eran mentiras y disfraces
era que el respeto y la lealtad eran simples palabras de una retorica simple
y aunque querías arrancar de la realidad no podías aunque quisieras
y yo me daba cuenta que no sirve de nada ser un príncipe azul
en un tiempo de burdos patanes
donde la gente nos mentía y el sueño nos apagaba la vida.
Pensaste que el amor era un mero intercambio de sexo
mientras yo pensaba que el sexo era un mero intercambio de mentiras
pero te fuiste contentando y fuiste siendo niña
y disfrutaste de los libros y la bella durmiente ya no era tan bella
mientras paseaba en el látigo de un hombre que la utilizaba y no la amaba
el era un príncipe azul, de azul apagado que nos mintieron los cuentos
y que la literatura erótica nos hizo creer que era sano
la humillación y el desprecio de quien dice amarnos
y me presentaste el cuento como quien relata su pasado
mientras la vida venia y me confundía
pensábamos que así era el amor, algo dolido y suficiente
como una hoja cortándote los dedos
y era que los sueños de niño no eran la realidad de grandes
o como yo me imaginaba la vida y tu el amor.
Sacaste en ese instante una abofeteada de destiempos
y yo me revolcaba como un estúpido creyendo que me querías
solo era el principio del fin de los amores modernos
solo era el fin de los principios modestos
y mientras sentía dolor en el corazón
disfrutaba del sexo de un amor falso
cuando sabia que no lo habías disfrutado
no como con tus amores pasados
y mientras el lápiz hacia tic
se me caían las esperanzas junto al lápiz
y ya la poesía no era verdadera, sino mera mentira.
y la vida se nos acaba en el aplauso de las mascarillas.

Enciende un cigarro y mira a tu alrededor.
¿Que te hace falta?
mira de nuevo, mira bien
no me odies ni escupas al cielo
¿Que os falta?

¿Que os falta para vivir?

Prosa extraída de las noches letardadas
Estilo: Corriente de la Conciencia.
Soñador.

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Abrazo al alma misma

“Dejad de sufrir de las inclemencias de la vida, sopla el risueño futuro que te espera, despejaras así las iras y las penurias, pues de vida mereces algo mejor que esto.”

Dejad de maltratar el alma buena
los mejores tiempos volverán y las risas abundaran.
No golpeareis el espíritu inquebrantable
la sonrisa eterna y las caricias al alma misma.
No sufriréis más de la desdicha
ni de la vida que se acaba, que recién comienza.
No dolerá más el cuerpo joven y fuerte
y responderás a la vitalidad de un verso distraído.
Dejad la poesía maldita
y reconfortáis de buenas vibras al aura malherida
de amores que se destruyeron
de planes que no se concretaron.
¡Valéis mil hombres en fortuna!
y quinientos de ellos en voluntad de vivir.
Sois un líder en virtud
de mañanas solemnes y de esfuerzos cumplidos.
No permitáis que el mundo goce con tu derrota
ni que haga festines con tus dientes comiendo tierra.
No dejéis que las depresiones echen a morir
tu ímpetu invencible.
Recuerda que naciste entre miles
para ser el más grande de todos.
Dejad de lastimarte
dejad de maltratar el alma buena
los mejores tiempos volverán…
y las risas abundaran.

Poema extraído del alma herida
Estilo: Corriente de la conciencia
Soñador, siempre.

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Los Agujeros Desteñidos

“Espera, deja abrir los ojos, aun no despierto, aun tengo cristales en los oídos odiosos y miseria en mis pupilas, aun tengo deseos de no revivir.”

Deja que te cuente una historia
de lagrimas que se volvían tuercas en esas camas de metal
de pedazos de esmeralda que confundía con tu pelo
de piedras en los zapatos mientras caminaba a comprar los pasajes
de recuerdos infames y de cristales en los oídos
de las veces que me robabas el sueño y me quedaba viéndote
una luna entera, un suspiro bajo la niebla
y de los resfrios cada mañana
de los dolores de espalda que me quitaban el alma
de aquellas maquinas marcando deberes
de aquellos sumisos deberes
de aquel cristal en los oídos
de mil olvidos en mi mente añeja
de la miseria en mis pupilas cansadas
de los resortes tocarme cada mañana
de las mañanas ficticias
y de los recuerdos cabizbajos
de las pesadillas aquellas
de sabanas que se revolcaban
y de cuerpos invisibles
de gemidos dolorosos
y de imágenes inolvidables
de cabellos largos que no se amaban
pero se tenían en la mente ajena
pero aun seguía aferrado
con los cristales en los oídos
con la miseria en las pupilas
con el alma destruida.

Deja que te cuente una historia
de pasados presentes
de poemas malheridos
de sonrisas falsas y brisas marinas
de dolores eternos
de pastillas y sobredosis
de alcoholes sin terminar
de recuerdos sin borrar
de discos duros sin formatear
de cristales miserables
de pupilas en los oídos
de mejillas recaídas
de pedir explicaciones y olvidarte
de que existo
de que vivo
de que no quiero vivir
de que tengo que vivir
de que no quiero despertar
de que debo despertar
de que no se que hacer
de que me digas que hacer

Las aves vuelan en su libertad de existir
¿que tengo yo para poder vivir?
Deja que te cuente una historia
con la miseria en las pupilas
con el alma destruida.

Fragmento extraído de las noches tristes
Estilo: Corriente de la Conciencia, Surrealismo.
Soñador.

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Titulo n°2

A las venas tristes y arrepentidas
al pincel común y desgastado
al beso mentiroso y sonreído
al recuerdo vago y destruido
al abrazo eterno y sentimientos tristes
a la nostalgia invadida
al horizonte gris y perturbado
a la pesadilla eterna que no acaba
a los tumultos entre tus huesos y los de otro
a los traumas y a la poesía maldita
a lo que soy y que lo reniego
a lo que no quiero recordar y se me viene a la mente
a la memoria desgastada y al amor silenciado
a la sociedad moribunda y al perro delgado o desabrigado
a la música agónica y a las noches lunáticas
a lo que fuiste y ya no eres
a tus ganas de volver y mentirme
a esas dedicatorias y a mi corazón fatigado
a esos viajes largos de seis horas
a esas verdades que duelen como la muerte
al depresivo sentir de mis versos perdidos
a esas venas tristes y arrepentidas
a los que observan y no hacen nada
al que hago hoy y haré mañana
al pasado siempre y el futuro nunca
al presente dormido y mis sueños fallecidos
a esos vídeos nunca borrados
a esos favores nunca concedidos
a esas noches trasnochadas y perplejas
a esas ojeras mal escritas
a esos aromas que nunca se fueron
a estos versos largos y eternos
a ti y para ti
al resto que no existo
a esa poesía pusilánime y desastrosa
a esos sentimientos de magia y que no existen
a esas venas tristes y adoloridas
a mi mente turbada y cansada
a quien lee y a quien pasa
a ti y a mi
al mundo y al yo.

Estoy aquí.

Fragmento extraído de la hoja libre
Estilo: Corriente de la conciencia
Soñador.

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