La consciencia muerta

Miré por un instante
en el espejo entumecido
en el fondo el baldío
seco, como solía dormitar la pobreza

Dímelo, sin embargo
la ausencia es tuya
y el niño que carga en sus claveles
el encierro de sus huesos
solo quiere descansar
sentir la colorida juventud

y le parece distopica
entre la mesa mordida
y las lágrimas envueltos en papeles
procuraba regalarlos a la distancia frívola
entre sueños apagados
entre cristales aún sin romper.
aún.

¡Auxilio!
se han perdido en las miradas inocentes
y en el cielo se estrella nublado
la porfía de sus trilladas consciencias
se ha perdido el niño
que es lo mismo que la inocencia

aún no se encuentra
ni entre ferias y su pobreza
solo la consciencia muerta
en sus estados de tristeza.

Aún perdido en el letargo
aún sin saber de su existencia
solo escuchando la campana
en su tercera escuela del año

Asustada esta quien la busca
no era su madre ni su abuela
ni siquiera la sociedad entera
solo alguien sin llantos en los ojos
sin versos en la garganta
sin murmullos, en su casa.

Silencioso estaba entonces
la muralla muerta
con un extraño decía
de la familia lo conocian
encerrado en velo
la inocencia perdida

aún no lo encuentran
ni entre sus lágrimas
y la vergüenza.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Malditismo
Moribundo.

273_1

Anuncios

La perdida crisálida roja

¿Cómo quiere el mundo
la eterna juventud?
colores marchitos
escaparse entre las grietas

soñando paralizar sus rumbos
inquebrantables.

Quisiera derrumbar
las rejas de mi mente oscura
encender la luz
un instante
y verme al sucio espejo partido

Delirios entre sus rumbos
inquebrantables.

Caminaba una sombra reconocible
era un perro rojo
sosteniendo la piedra fosilizada en sus fauces
dejaba sus patas perfilando
algún destino sucumbido en sus lágrimas.

¿Qué puedo hacer por ti?

Tráeme a escondidas
un trozo de vida
por debajo de la reja la pasamos
y dejamos las luces encendidas
por si me arrepiento de soñar.

Muerde la tierra
y trata de levantarte
no existe donde apoyarse

y solo se que hace frió
ni la luna alumbra mis llagas
ni recuerdo el color de la luz extraviada

será como la humedad
que entra por mis poros
algo minúsculo y enfermo
no, así no puede ser la luz perdida.

Le murmuré a la consciencia
quizás ella sepa
de que visten las estrellas muertas
no me contesta
y me acostumbro al silencio
y la oscuridad bañarme la tristeza.

Solo puedo dormir
soñar me alumbre las memorias
tocar la siembra gelida
pegada al desierto de su inocencia
suspirar el delirio de sus rumbos
inquebrantables

caer al ébano solitario
bajo la lluvia violentada
y al crepúsculo infinito.

Paralizar sus rumbos
inquebrantables.

Poema extraído de la noche fría
Estilo: Surrealismo
Moribundo

 

celda_oscura

Fuiste

La infamia
la grosera infamia de mis delirios.

Apagar como una luz
la llama de mis deseos
sin ir más lejos
en la sombra de lo que fui y ya no soy.

Se ha perdido y lo he buscado
como la canica azul diamante
de las infancias rotas.

Y la he perdido
como en el delirio
de que existo.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Malditismo
Moribundo

 

cu_limite

Bajo el viento

Un viento trae consigo una noticia
¿Qué noticia tan olvidada
trae consigo el viento?
Una de la inocencia perdida
que fue encontrada bajo los arboles silenciados.

No, Alonso
no fue algo negativo
era la buenaventura de los versos dolidos
un futuro casi innombrable
de hojas verdes que caen y se ponen alegres
de que su tiempo termine
y comience uno nuevo.

El cielo ni se inmuta
le es normal el cambio tan humano
y la piedra caminante
se enfrenta a lo inconmensurable
a lo profano y sin embargo es muy cierto
que la Tierra herida
me sigue cuidando

¿Qué has hecho por el viento indomable?
aventarle un suspiro
que recorriera mis pulmones enfermos
permitirle ser parte de mi mente
y de todas formas
no hago mucho por ella.

Transmuta su silueta
tiene forma del peregrino de mis ideas
y sin duda sigue siendo etéreo
es idóneo y también muy mordaz
que me refiera a su helada aspereza
con total sutileza
pero no deja de ser el viento
bajo el sol que desconozco.

Y sin embargo me abriga
aunque lo deje salir de mis labios
es el suspiro, yo lo se
lo que le hace tibio por un momento

es el suspiro
lo que lo vuelve humano
en mis recuerdos.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Surrealismo
Soñador.

irati-selva--575x323

La inefable persistencia del corazón

“Quizá solo se trate de encontrar a quien te sigue mirando cuando tú cierras los ojos.”
Elvira Sastre

Ayer la noche me sabia a tu extrañeza
y sin embargo en abrigo parecía un tanto más frió
que de costumbre.

Los versos ya no me cantan las alegrías diurnas
y parecen serenatas de luna vieja
esperando tu cara en mi cama.

Tristeza era pensar que a los 25 años
el amor nos parecía más ajeno
y sin duda, lo buscábamos con más gracia que de costumbre
era de esperar que tus antipatías me volvieran un poco loco
pero aun así, te esperara en mi cama en la madrugada
no era tan desquiciado si la luna nos guiñaba el ojo
como queriendo empujarnos a aventurarnos a la dicha
de no estar tan solos en una vida llena de soledades.

Y tu me llenabas un poco
de sonrisas que ya no recordaba
te dije con frecuencia
mientras la voz hacia a su vez de linterna
en la oscuridad de mi pieza
que nada es lo que parece
y ya estoy un poco más destrozado y desdichado
que nos encontramos con ciertas dudas existenciales

¿Qué hace la vida uniendo dos almas rotas?

Una esta más rota que otra
lo digo porque sonríes y yo
yo sonrió contigo
solo contigo.

Y el té que sabes, me gusta tanto
me sabe a besos húmedos que tu me das
el pan que ya no lo espero tan crujiente
contigo toma un sabor inexplicable
ni siquiera es crujiente
solo sabe a ti
y con eso basta.

¿Qué tan duradero es el amor entre mendigos extrañables?
quizás, un cigarro en medio de la muchedumbre tan común
una conversación sobre libros pasados
y que no entiendes, yo tampoco las entiendo
pero si comprendo la lectura de tus ojos infinitos

Y me haces escribir sobre mundos alegres
cuando suelo plasmar la melancolía en los momentos olvidados
¿Quién te dio el derecho de cambiar mi forma de ver la poesía?
yo mismo lo hice, cuando miraste mis ojos flébiles
calmarte la paciencia inundada.

Sollozas tus labios con los míos
cuando pido te quedes sin cuestionar
la corrosiva agonía de mis lunas en luto.

¿Porqué te marchas?
Y de repente tu silueta se vuelve un mundo…

Ya nada más te pido
solo quédate un instante
y que en momento
se nos vuelva la vida entera
junto a ti.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Expresionismo
Moribundo.

 

pareja-llorando-por-duelo-793x400

La amortajada juventud

Es cierto
mi cielo pertenece a desdicha de ser joven
en tiempos modernos
la frialdad de la piedra muerta
y mis estrellas pertenecientes al olvido.

Nunca volví a entramar mis versos
que en verdad eran arpías vestidas de noche
la luna era un crepusculario de ilusiones
me hacia creer que la compañía era cierta
lo era, en parte lo fue
mi mente era acompañado por los demonios de mis deseos
el deseo de mi encrucijada maldita
los funestos besos a la luna escondida
y la aurora desterrando a los perdidos.

La aurora era el espejo de la noche
en los corazones marchitos
llorando lentamente la sonrisa inaudita,
no se sabe quien llora de felicidad
o por los silbidos rotos
pero sabe la luna misma
quien llora bajo su manto ensangrentado.

Poema extraído de la noche fría
Estilo: Malditismo
Moribundo.

chica-caminando-en-una-calle-urbana-por-la-noche-bajo-farolas_1353-35

La encrucijada

La encrucijada tiene tintas de recuerdos amurallados
mi encrucijada fue la tierra manchada de tintes olvidados

¿Dónde estuviste perdiendo la inocencia?
Incendiando los cielos de dioses perdonados
mi cielo pertenece a la amortajada juventud
y junto a ello la voracidad de mis deseos.

Perdamos la encinta memorable que yace en su tumba
y el sol se esconde bajo las nubes amuralladas
que me exilian de su tibieza
que me escondo de la locura

Mi encrucijada tiene un nombre frió y aun así benevolente
nuestros versos y su sobria levedad del ser
queriendo sea nuestro
bajo la lluvia muerta.

Poema extraído de la noche fría
Estilo: Malditismo
Moribundo.

Laudo-do-caso-de-estupro-coletivo-não-é-encontrado-indícios-de-violência