Eclipse

Mi alma esta titubeando
tu sola presencia me encandila
y yo no soy un amante del Sol.

Quisiera se escribieran las dudas
tan homogéneas como la monotonía
sinceramente estoy cansado
y tu me sigues encandilando.

El Sol apago por mucho tiempo mis plegarias
sin embargo, aun me despertaba como si estuvieras conmigo
la luz apaga mi noche
y yo no soy un amante de la Luna.

Me fueron por ratos prohibidas las sensaciones
y a la Luna encandilada no le importaba
pero sin duda me veía llorarle a la tierra.

Y a pesar de todo
tu me encandilas sin habértelo pedido.

Es una falta de respeto
que las estrellas hayan sido cada lágrima
cada grito perturbado y violado
que no pude decirle a mis libros polvorientos

Y… sin embargo
la Luna me cobijaba como el seno materno
y el Sol me ciega como sus verbos rebuscados
y aun así, vienes y me encandilas.

Ya no odiaba la ventana media abierta
y el aire ensuciado, perturbandome la cara
ya no odiaba verte pasar la puerta
y que entraras con ella la luz encandilada.

Me hiciste perdonar al Sol
quien hiere a la Luna que me abriga
es que encandilaste mis mañanas
y me cuidaste en las noches de soledad

Fuiste, el cantar de las aves que enmudecía
y el calor del frió silencioso
fuiste todo eso
fuiste la Luna y el Sol.

Poema extraído de la hoja libre
Estilo: Romanticismo
Moribundo.

Cielo

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Silencio

“Y los versos, silenciosos como un niño, que tan ajeno son tus versos, que no me inmuto y que me pierdo, el silencio me come y ya no escribo, ya no veo, ya no te recuerdo.”

Abrí la mirada
tan tiernamente dura
en tu camino de cuchillas
marcándome las llagas.

Quisiera entonces, yo
socorrerme ante la desgracia
de no tenerme en ti
pisadas mientras tanto
cobijo la sangre
que mancha mis anhelos.

Soltura un tanto enferma
que me rompo cual vaso de vidrio
y no tengo en mi esperanza
la calidez de un beso
el tuyo, tan prostituido
tan ajeno, tan efímero.

Pudiera entonces el agua dormir
mil lagrimas en el lecho de la muerte
vieja amiga, cálidos instantes
tómame la mano que me pierdo en los recuerdos
que la noche nace encinta en mis dolores
que fecundo el aire que te llevaste
que ya lo aborto y duele como un ángel.

Poema extraído de la hoja libre
Oda a Karoline von Günderrode

Estilo: Romanticismo.
Moribundo.

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Y no podrás con la prosa

Nunca te enamores de un poeta
que hace versos de tus lagrimas caídas
nunca te enamores de uno
que te perpetuará en cada rincón.

No te ciegues con uno, no
que sus amores son entregados como la rosa
y los suspiros al aire
como corriendo a la distancia.

No le digas te amo a un poeta
si no sabrás corresponder sus heridas
la inocencia es una, un tanto salvaje e incontrolable
un delirio maldito de cuanto se puede amar.

No le implores ser su musa, no
si con las estrellas te marcharas
abandonaras los sueños bendecidos
y con la dicha mataras las palabras alguna vez vivas.

No te enamores de un poeta
si no soportas un te amo en cada linea
si el pasado pesa como el caballo acongojado
que basta con su nostalgia como el martirio cada día.

No trates de mentirle, no
en estos tiempos del marfil ensangrentado
donde el amor es un mito de los cuentos de antaño
y cualquiera ama como cualquiera engaña.

No te le acerques, no
si no soportas el peso de vivir en libros polvorientos
de algún enamorado que guste de amar y quiera enamorar
que caminaras dormida en los letargos de la historia.

No te arriesgues en amar a un poeta
si no podrás soportar la entrega
en tiempos del cinismo y falsas muecas
que dará su vida y también su tristeza.

No te enamores de un poeta
si no sabes como amar y como entregar
que un poeta muere en el silencio
de encontrar a quien dar y quien lo quiera amar.

No te enamores de un poeta…

Poema corto extraído de la hoja libre.
Estilo: Romanticismo.
Soñador.

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Carta a una Flor

Te escribo, pendiente de tu sueño alentador
de tu cara triste y de tu mueca sonriente
de tus pétalos que quieren quedarse pero se caen de a poco
de tu color y tu aroma, que huele a miel y amapolas en primavera
de tus manos suaves y tu rostro de niña
de tu voz que me enamora y de tus besos tibios
de tu silueta encantadora y de tus suspiros llorosos
de tus ojos de almendra y de tu tez pálida como la leche
de tu rostro invadido por la superficialidad humana, tan fría y desquiciante.
de tus cicatrices que yo amo y beso como si fueran la hermosa muestra de que eres mujer
de tu caminar tambaleante y armonioso
de tus pies de bailarina, que danzan como si quisieran escapar del mundo
de tu ropa de princesa, que se rejuvenece con los años y nunca quiere crecer
de tu lencería suave y provocativa, que causa en mi los anhelos de desearte
de tus recuerdos y los míos, esos donde te vi sonreirle al mundo después que lo maldecías
de tus sonrisas que vieron mi paraíso reflejado en un espejo quien eras tu
de tus ideologías moribundas como las mías que te hacen ser guerrera en vez de princesa
de la lejanía que nos inunda, y nos hace sufrir desgarrando el alma por ver al otro en un abrazo
de tus yo que escondes entre paredes de hielo macizo, pareciese ser fuego que atraviesa entre ellos buscándote siempre.
de tu mirada penetrante que me enamora y me niega a irme por más que quiera escapar al miedo
de tu poder sobre mi y de volverme tu esclavo si quisieras a diestra y siniestra como papel en la mano
de ser tu cómplice y de extrañarte así se me parte el alma en tenerte y que no te vayas jamás
de pedirte que te quedes conmigo y no te vayas con otro
de pedirte que ames y no me rechaces
de pedirte que vivas junto a mi aunque muchas veces no nos soportemos
de pedirte a cuerdas flojas, que me des tu vida y la mía
de que me extrañes como en un principio, recordar entonces quienes eramos y dar la vida por esos momentos
de no olvidar las promesas y jamás soltarnos la mano ¿Recuerdas?
de ayudar al otro, débil y endeble, que aunque somos vulnerables solo nos queda el amor en un abrazo lejano
de como amar en tiempos de la distancia y la discordia, como nosotros amamos como en tiempos de cuentos añejos y polvorientos
de como hacerte el amor a enojarnos y hacernos la guerra sin querer huir del otro
de como deseo que te quedes y que me pidas lo mismo
de como deseo amarte y que me ames
de como deseo que me extrañes y que me sueñes, como yo a ti…
de como quiero que seas mía, por siempre.

Te amo Nicole Flores Castro… mi Flor.

Ojala estuvieras acá conmigo, buscándome.
Ojala me quisieras.

Poema único y extraído del alma y los amores eternos
Estilo: Expresionismo, Romanticismo.
Soñador.

Flor

Besos y buenas noches

Abro los ojos somnoliento recordando viejos momentos
como cancioneros de nuevas tonadas que en ese entonces
eran nuevas tonadas.
Abro un libro viejo en el que solía escribir viejas cartas de amor
amor a nadie ni a quien
ni a la soledad ni al olvido, ni al recuerdo marchito ni al futuro indeciso
y empece a escribir como si no hubiese principio ni fin
recordándote en cada palabra como un amapola abre sus alas por las noches suculentas
de brillo y humedad nocturna, mas un grillo caminando en dos patas por las hojas frías de invierno
más cálidas si me acordaba de ti, más húmedas si quisiera verte en mi cama desnuda, suave y pequeña
como una Venus abriendo la inocencia perdida en un cuadro
ni el hecho mismo de que, te recordaba más tarde que nunca
entre noches oliendo a mañana
y mañanas nubladas después de la lluvia triste y nostálgica que nunca he vivido contigo
me suenas a té y me sientes a flores de primavera
mientras me pierdo en versos enmudecidos recordándote
mientras olvido mi nombre y pienso en el tuyo
en el futuro que se pierde y me niego a perderlo
como el tren de las tres y cuarto que una pareja pierde por amor
entre hacer el amor toda la noche y negarse a dormir
desafiando a la luna y al tiempo
enfrentando al sol a que se atreva aparecer
mientras el gemido chascon de mi mano en tu pelo me vuelve loco
y solo me limito a decirte te amo en vez de te recuerdo a Anís.
Me siento entonces un desaparecido por vencer
que suele recordarte entre prendas que vestiste y que ya pierden tu aroma
te busco sinceramente entre donde tu cuerpo dio vuelta mi cama
y tu espalda daba cuenta de mis ojos por la ventana mientras miraba la calle llover
era un joven perdido en tus ojos y ahora un viejo refugiado en tu recuerdo y tus
amores
Y ahora más que nunca donde duermes quisiera yo a mi lado
te escribo somnoliento tratando de vencer a la discordia
tratando de vencer mi pena al aire y mis lagrimas al vació
¿Donde te me fuiste? niña escurridiza y juguetona
Donde dejaste tus pecas y tus muecas
tu risa y esa curva que se forma entre tus labios y tus mejillas
tus ojos y ese carnaval de silencios
esa niña que me pide jugar a la vida
y yo no se nada de la vida más que de ti
¿Donde estas pequeña Florcita?
te me escondes entre mi pieza y mi subconsciente
y yo no puedo encontrarte y aun te busco…
cuando encuentre tu silueta dibujada en la pared
le diré te diga lo siguiente:
– Te amo como quien ama la vida, y te amare como quien hace el amor.
No olvides apagar la luz si me encuentras y me vez destapado…
me amanecí buscándote y espero me encuentres como yo a ti…

Poema extraído de las noches de insomnio

Estilo: Romanticismo, Erotismo.

Soñador.

rosita

Noche de Margaritas

Despertamos de ensueños en lugares distintos
la vida se nos hacia tarde y el café se nos enfriaba
recordaba a su vez, todas las sonrisas y levantadas nocturnas entre sabanas entumecidas de amor
no podía olvidar aquella sensación
que me hacia cerrar los ojos con el corazón enmudecido de calor
eramos los comprometidos con el otro
olvidando entonces nuestro pasado enajenado.
Te tomaba entonces de la mano y tomábamos un bus a la vida
a lugares donde nunca pensaste imaginar ni en tus sueños
ni a terrenos donde la mano humana era pequeña ante tamaño esplendor
el viento nos mecía como flores en primavera
a la espera de un beso y una promesa humedecida
nos sonreíamos entonces la vida entera
esperando que el recuerdo se parara y solo quedáramos tu y yo 
fuimos traicioneros al amor y a los estereotipos
donde abandonarnos hubiese sido la excusa perfecta para odiar al mundo
“la vida es cruel”, se me imaginaba mientras solté tu mano llorando entre gritos unísonos
la oscuridad envenenaba nuestros besos y las promesas que tanto solemos mentir.
No más promesas sin amor ni besos sin sentido
ni desnudarnos a ciegas, ni esperarnos noches enteras
no quiero más verte a medias si no te tengo ahora mismo
ni llorar a esperas de tenerte un ratito…
rompamos esquemas y destruyamos al mundo
quien quiera que sea y que lea disculpe mi amor por ella
que no quiero perderla ni por más difícil que sea
que comprenda el amor y la distancia son penas extensas
de un beso a la pantalla y un sueño en la almohada solitaria
de mi rabia y orgullo que tengo como guerrero
¡León que cuida a su hembra dando su vida por ella!
y humilde ensordecido pues le grito en el frio de este invierno
que mi alma llora en el ocaso de su ausencia
ni cuando duerme ni cuando no quiere vivir
que más la vida me falta por no poder verla crecer
ni mi sentido por vivir contempla el dolor de verla hundir
no le deseo la soledad ni aunque matara mis esperanzas
ni aunque olvidara mi nombre, ni me dejara amarla
ni aunque se enamorara mil veces lejos de mis palabras
ni aunque muerto pudiese extrañarla y tocarla…
No queda más que mi corazón estallado
de esperarla y darle hasta mi alma para que bese las flores
de esas mismas como ella misma que no tienen nombre
porque su belleza encandila el joven palpitar de mi enamorado deseo
de desearle la vida entera
a mi Flor de campo traviesa 
como tu tan bella
esa que se mece en el brillar de los soles eternos
y que si algún día me dejas
vivir noches enteras
regando tu inocencia…
Te amo.

Poema extraído de un joven enamorado

Estilo: Romanticismo

Soñador.

Imagen

Vehemencia

No quisiera empezar
sin recordarte a lo lejos
como un recuerdo fortuito.
Me ciega entonces la palabra fría
de festejar tu inocencia por doquier y sin palabras
pareciera entonces, que no recuerdo
el porque ni donde ni cuando de mis suplicas malditas
las que besaba cuando te pedía no te fueras.
Quizás fui un somnoliento mal besador
o un perfecto descontento en mi grito jamas escuchado
pero aun así, mientras callara tus labios entre gemidos soñadores
no fuera más feliz entre esta vida y la otra
la otra que no conozco pero se que vivo, despierto
abierto a la esperanza irreal de conocerte por ignorancia
y de abrazarte por palpar al mundo
tu silueta, tu cuerpo inocente
tus manjares como petalos de rosa
tu fragancia como flores en primavera
y mi alma, como enmudecido por amar.
Salta a este suave abismo, sin miedo a quebrarte
sin miedo a marchitarte
sin miedo a perecer…
es tu momento de vivir entre gloriosos destierros
de tu futuro por presente
del pasado que debe morir

Déjame amarte…

como en mis sueños cuidaba de tus alas, dulce polillita alada…

 

Poema extraído de la hoja libre

Estilo: Romanticismo

Soñador.

Imagen